Tenés una vocación enorme pero te falta estructura, estrategia y un camino claro paso a paso.
Sabés que hay algo más grande latente en vos (talleres, retiros, programas online) pero no sabés por dónde empezar.
Intentás abarcar todo sola: dar clases, cobrar, crear contenido y organizar agendas, y terminás agotada.
Marea el marketing o exponerse en redes.
Sentís que tus ingresos dependen del número de clases físicas que puedas dar por día (y tu cuerpo ya no da más).